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Avances y posturas científicas sobre Identidad de Género.
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andrea
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Mensajepor andrea » Mié, 31 31UTC Dic 31UTC 2003. 10:46 am

Bienvenid@s.

Esperamos vuestras contribuciones, ideas y preguntas, a fin de enriquecernos mutuamente.

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mika
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Mensajepor mika » Vie, 02 02UTC Sep 02UTC 2005. 2:37 pm

Clasificaciones medicas sobre la Transexualidad

1- D.S.M. IV

En este manual no se utiliza el término transexualismo, pero se encuentra descrito como "trastorno de la identidad sexual". Remarca dos componentes en los cuales debe haber pruebas de que el individuo se identifica de un modo intenso y persistente con el otro sexo, lo cual constituye el deseo de ser o la insistencia en que uno es del otro sexo. Clasificación 302.XX, con código CIE-9-MC

Los criterios de clasificación son:

A - Identificación acusada y persistente con el otro sexo (no sólo el deseo de obtener
las supuestas ventajas relacionadas con las costumbres culturales). En los niños el trastorno se manifiesta por cuatro o más de los siguientes rasgos:

-Deseo repetido de ser, o insistencia en que uno es del otro sexo;

- En los niños, preferencia por el transvestismo o por simular vestimenta femenina;

-En las niñas, insistencia en llevar puesta solamente ropa masculina;

- Preferencias marcadas y persistentes por el papel del otro sexo o fantasías referentes a pertenecer al otro sexo;

-Deseo intenso de participar en los juegos y en los pasatiempos propios del otro sexo;

- Preferencia marcada por compañeros del otro sexo.

En los adolescentes y adultos la alteración se manifiesta por síntomas tales como el deseo firme de pertenecer al otro sexo, ser considerado como del otro sexo, un deseo de vivir o ser tratado como del otro sexo o la convicción de experimentar las reacciones y sensaciones típicas del otro sexo.

B - Malestar persistente con el propio sexo o sentimiento inadecuado con su rol. En los niños la alteración se manifiesta por cualquiera de los siguientes rasgos: sentimiento de que el pene y los testículos son horribles o van a desaparecer, de que sería mejor no tener pene o aversión hacia los juegos violentos y rechazo a los juguetes, juegos y actividades propias de los niños; en las niñas, rechazo a orinar en posición sentada, sentimiento de tener o de presentar en el futuro un pene, de no querer poseer pechos ni tener menstruación o aversión acentuada hacia la ropa femenina.

En los adolescentes y en los adultos se manifiesta por síntomas como: preocupación por eliminar las características sexuales primarias y secundarias (por ejemplo pedir tratamientos hormonales, quirúrgicos u otros procedimientos para modificar físicamente los rasgos sexuales y de esta manera parecerse al otro sexo) o creer que se ha nacido con el sexo equivocado.

C - La alteración no coexiste con una enfermedad intersexual.

D - La alteración provoca malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

2- CIE 10

Para este manual, dentro del código F.64 se describen los trastornos de la identidad sexual. Aquí se hace mención directa con la nomenclatura F.64.0 al transexualismo, incorporando a la definición el criterio de someterse a tratamiento quirúrgico.

Ética y sexualidad

La sexualidad humana tiene complejidades que no existen o no se detectan en animales. El ser humano no sobrevive gracias a sus instintos sino al contrario, reemplazó el automatismo de los instintos por formas de conducta flexibles a las circunstancias, adaptables a los demás y conservables a través del tiempo.

Con toda la enorme influencia social a que se somete, persisten en la esfera sexual residuos que se han mostrado refractarios a ser controlados, domesticados, explicados o educados, por lo que fracasan las proscripciones muy rígidas.

Consecuencias inevitables de la aculturación de la sexualidad es la distinción entre función genética y función reproductora. Con la civilización y todas sus secuelas para vastos sectores de la población, esta separación se hace cada vez más divergente.

El reconocimiento de la influencia social en una sexualidad que parecía ser una función natural, al servicio de la reproducción y de la relación amorosa conyugal, sacó a la luz una enorme variedad de prácticas que no se enmarcan en esta visión. Quedó en claro que la sexualidad humana es, en realidad, trifacética, con un aspecto pro creativo, uno social o relacional y una función recreativa, con este tercer aspecto de carácter lúdico, se rompen tradicionales esquemas tanto morales, como sociales, desde permisividad hasta prohibición y médicos, desde normalidad hasta patología. La ética, la legislación y la medicina han revisado sus parámetros para evaluar conductas sexuales.

La medicalización de lo sexual significa que la bioética reflexiona sobre aquellos ámbitos de la sexualidad que requieren intervención médica, o en las cuales la sociedad ha decidido regular pero se abstiene de emitir juicios morales sobre actitudes y actividades sexuales.

La sexualidad ha sido vista siempre como íntimamente engranada con la moral, pero recién en la segunda mitad del siglo pasado sé medicalizó a tal punto que a principios de este siglo se introduce el término "Sexología" para la especialidad médica que se ocupa de la patología sexual.

El proceso de medicalización consistió en reemplazar la opinión moral sobre conductas sexuales, por un diagnóstico de normalidad o alteración, con las consiguientes consecuencias terapéuticas.

Se ha comenzado a prestar atención al tema de la transexualidad a partir de que algunos centros médico-científicos han realizado estudios y han practicado intervenciones médico-quirúrgicas para corregir anomalías sexuales. El tema terminó por imponerse y suscitar cada vez más interés planteando complejos problemas de orden moral.

Dentro del campo de lo ético se ve implicada toda la visión de la antropología filosófica teológica. Involucra temas generales como la naturaleza de la sexualidad en relación con sus componentes biológicos, psicológicos y culturales; la relación entre naturaleza y cultura en materia de sexualidad; la concepción de la "ley natural" en relación con los aspectos biológicos y psicológicos de la persona; y la fundamentación objetiva de la norma ética.

Los problemas morales que se plantean como prioridades son dos:

1) ¿Es lícito llevar a cabo una intervención médico-quirúrgica para rectificar el sexo?

2) ¿Es lícito y válido el matrimonio celebrado antes de la rectificación, así como el celebrado después de la rectificación?

Intervención médico quirúrgica para la rectificación del sexo

En el transexualismo verdadero las dificultades éticas son más graves que en el caso de ambigüedad sexual (Hermafroditismo y Seudohermafroditismo). Así mencionaremos la postura de los grupos que sostienen que la intervención es lícita y las razones de los grupos que sostienen que no es lícita.

1- Los grupos que sostienen que la intervención quirúrgica es lícita para adecuar el sexo físico al psíquico, basan sus razones fundamentalmente en los siguientes hechos:

a) La situación psicológica es irreversible, por consiguiente, no queda más que experimentar la corrección física (Terapia quirúrgica).

b) Buscan la armonía de la persona considerando al componente psicológico como esencial y prioritario, tendiéndose así de manera consciente e irreversible hacia la corrección del sexo físico.

c) La razón, que prevalece en el momento cultural actual, es la de reivindicación de la libertad en materia de sexo, análogamente a cuanto ocurre en el caso del aborto, la esterilización, la manipulación genética o la fertilización in vitro. En todos éstos casos se reivindican el dominio del sujeto sobre su propia corporeidad y también sobre la vida física en general.

2- Los que sostienen que la intervención quirúrgica no es lícita, argumentan:

a) La licitud de la terapia quirúrgica no se puede defender aduciendo como razón simplemente la irreversibilidad del trastorno psíquico. No es una irreversibilidad comprobada ya que algunos autores consideran que es posible recurrir a los métodos psicoanalíticos con cierto resultado, aunque esto todavía no se ha investigado en profundidad. Si se toma como hipótesis que es de una irreversibilidad comprobada, el principio moral de la "terapeuticidad" exige condiciones precisas para que se pueda aplicar lícitamente la intervención: debe tener un cierto porcentaje de éxito; debe ser verdaderamente terapéutica, en el sentido que esté dirigida al bien de todo el físico, eliminando la parte enferma; debe remediar una situación actual no curable de otra manera y debe respetar el bien superior y moral de la persona.

Estas condiciones, en este caso, no se verifican ni simultáneamente (como se requiere desde el punto de vista moral), ni en los casos específicos. La intervención sobre el físico no adecua el sexo al que se desea, sino que más bien introduce una nueva disonancia en lo físico entre elementos cromosómicos y gonádicos y los órganos externos, éstos carecen de plena inervación "propioceptiva" y persisten como prótesis artificiales y no como órganos de sentido y expresión emotiva y funcional. Estos autores plantean además que con la intervención tampoco se elimina el aspecto psicológico porque aumentan los trastornos y los sujetos que anteriormente tenían una fijación hacia la solución del conflicto, cuando ésta no se logra a menudo acaban en el suicidio. Por consiguiente, para ellos la intervención quirúrgica resulta moralmente injustificada e ilícita. Por otra parte, afirman que en este caso se interviene quirúrgicamente la parte física no enferma sino sana, para buscar un resultado en el plano psicológico-personal, que además no se obtiene, por lo que en éste caso no hay posibilidad de aplicar el principio de intervención terapéutica, buscando un bien superior, que debería resultar en el mismo plano físico. Y que tampoco se puede decir que esto no se puede remediar de otra manera, porque aparte de la resistencia del trastorno al tratamiento psicoterapéutico (que según la generalidad no daría resultado), el mismo no sólo no se elimina, sino que se agrava aún más por este medio. Consideran que el bien superior, moral y personal del sujeto se ve ulteriormente comprometido.

b) La segunda razón que aducen quienes opinan que la base de la sexualidad, su componente prioritario y su determinación específica radican en la psique, es que el transexual tendría una conciencia que no coincide con los atributos de la corporeidad sexual, y que por lo tanto la realidad corporal es la que tiene que adecuarse a la conciencia personal. En éste contexto se habla de diferencia entre "sexo" y "género". El transexual tiene en la conciencia un género que no coincide con el sexo corporal. Se pone en evidencia una visión antropológica y personalista de la sexualidad. Cuando hablan de "conciencia de género" inducen un concepto de conciencia psicológica que no coincide con la definición de conciencia moral, basada en la capacidad del intelecto humano para captar la verdad objetiva del propio ser y la norma objetiva del propio actuar. La sexualidad sigue siendo una tarea y una vocación y el crecimiento puede revelar casos patológicos. En tal eventualidad, el remedio está en corregir, si es posible, lo que está desviado y no en suprimir lo que es difícil de armonizar, aunque represente la constitución orientadora del propio ser personal. Consideran que si es objetivamente ilícito el comportamiento no conforme con el sentido específico de la sexualidad física, inducido por una fuerte tendencia psicológica, más grave aún se debe considerar la intervención médico-quirúrgica que busca trastocar el aspecto físico de la sexualidad para adaptarlo al impulso psicológico.

c) El grupo que no está a favor de la intervención opina, que los defensores de la licitud de la intervención médico-quirúrgica están movidos por la intención de aportar un alivio a estos sujetos que sufren y que son dignos de comprensión, pero no se puede dejar de notar que este problema da pie a diversas corrientes y movimientos para avanzar hacia la llamada libertad sexual, como libertad de elegir el propio sexo y no ya aceptarlo desde el nacimiento, aunque sea en una situación patológica. Concluyen que con esto no insinúan una posición de rechazo hacia la situación de sufrimiento de estos sujetos, que deberán ser ayudados con métodos de psicoterapia y de apoyo humano. Con esta posición pretenden evitarles un ulterior sufrimiento y pensar que no se puede subvertir el orden ético de la persona.

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mika
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Mensajepor mika » Vie, 02 02UTC Sep 02UTC 2005. 2:43 pm

Carta abierta a la profesión médica
Copyright þ 1991 - Sarah Seton M.D.

Sarah Seton M.D.

An Open Letter to Physicians Copyright þ 1991 - Sarah Seton M.D.
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Introducción

Hablando en términos conservadores, se estima que el transexualismo afecta a 1:30.000 hombres y a 1:100.000 mujeres en nuestra sociedad, estimaciones recientes hablan de un mínimo de 1:18.000 en Europa. Otros estiman que existen cerca de 200.000 afectados en nuestro país, de los que menos del 10% han tenido reasignación sexual. La condición es global en alcance y puede encontrarse virtualmente en todos los países, culturas y a lo largo de la historia. Son llamados los Acault en Burma, los Xanith en Oman, los Hijera en la India, los Berdache entre los indios americanos desde Alaska a Sudamérica, los Mahu entre los polinesios, los Sarombavy de Madagascar, y son encontrados entre los pueblos indígenas de Siberia y Africa. En las culturas tribales, los transexuales con pocas excepciones son reverenciados en sus sociedades por sus poderes espirituales y frecuentemente tienen un papel especial como shamanes.

En el antiguo occidente, personas como los Frigios y Scitas "no-hombres" (citados por Hipócrates) fueron videntes y considerados santos -- en relación con el "Matrimonio Hermafrodita" de la alquimia, Venus Castina fue la diosa de los sentimientos femeninos atrapados en cuerpos de hombre. Frecuentemente en la historia, las conductas transvestistas de los afligidos transexuales se extendían hasta las alteraciones físicas primitivas de sus cuerpos conforme a las características del sexo de su elección; una de las cirugías de reasignación sexual más antiguas de la que se tiene noticia fue efectuada en la antigua Roma. Con la extensión de los conocimientos médicos por todo el mundo, se han instaurado métodos de reasignación sexual en la China, URSS, Europa del Este, Turquía, Egipto, Sudeste Asiático, Filipinas, India y Africa junto con los ya establecidos de las naciones del oeste como Australia, Nueva Zelanda, Europa occidental, Escandinavia, Sudamérica, Canadá y USA. EL fenómeno no puede ser ignorado y será un desafío médico en el futuro. Lo más probable es que los transexuales sean miembros no reconocidos en sus comunidades. Alguna vez en sus carreras pueden haberlos tenido como pacientes. Como médico, intento evitar a mis pacientes caer en las deficiencias del sistema de salud.

Los pacientes transexuales son huérfanos médicos, reciben cuidados médicos sub estándar y disponen de pocos doctores que les sirvan como defensores. Estoy intentando educar a los profesionales sobre la disforia de género y las necesidades de los transexuales de compasión y un diagnóstico adecuado, tratamiento y soporte. Otros profesionales como nosotros mismos necesitamos ser informados y desarrollar una respuesta compasiva. Antes de empezar, debo contarles que los puntos de vista que expreso aquí no necesariamente reflejan los criterios de mi centro médico universitario o su Departamento de Psiquiatría, ni los puntos de vista de Geraldo Rivera, Joan Riversam, Sally Jessy Raphael, Phil Donahue, Oprah Winfree, o de los medios en general.



Concepto

Vamos a empezar con un experimento mental:

Usted visita a su médico que le conoce muy bien; ella piensa que debería decidirse por someterse a cirugía y quiere que vea a un especialista. El especialista le observa una vez y decide que puede intervenirle el Jueves. Ingresa en el hospital el Lunes por la mañana y se dirige a su habitación. Es un NPO después de medianoche y a dormir. Se levanta a las 6:00AM y la enfermera le toma las constantes vitales y le ofrece la medicación pre-operatoria. Otra enfermera entra y le pone una inyección en la cadera para ayudarle a descansar.

Es trasladado desde su cama a una sala y situado en una camilla hasta la sala de operaciones. Es sedado; las enfermeras quirúrgicas leen su pulso y le introducen en la sala de operaciones. Un cirujano observa sus gráficas y sale. El anestesista le conecta al medidor de presión sanguínea, pulse oximeter, y al monitor cardiaco y le suministra la anestesia. A medida que se desvanece está en la confianza de que se está en buenas manos. Cuando sale de la anestesia en una habitación de recuperación post-operatoria, se da cuenta que algo está terriblemente mal. Está angustiado donde no debería estarlo; cuando mira bajo las sábanas queda horrorizado. Donde, era un hombre antes de la cirugía ahora es una mujer, o si fue una mujer es ahora un hombre. Sus aspiraciones de convertirse en el Arzobispo de Canterbury salen disparadas por la ventana con los especímenes de histopatología.

¿De acuerdo, que siente respecto a esto?. ¿Será una mujer o un hombre simplemente sobre la base de sus nuevos genitales?. ¿Qué querrá hacer?. ¿Preguntará para cambiar nuevamente?. Ajá, no puede volver atrás; ¿qué hará entonces? (si dice que le gustaría hacerlo, conozco algunos cirujanos que puedo recomendarle). Probablemente diría que no es un miembro del otro sexo. ¿Entonces cómo podría adaptarse a vivir como un miembro del otro sexo?. ¿Cómo se sentiría cuando sea llamado "el" cuando es "ella"?. Piense sobre el pánico físico sobre su sexo genital como opuesto a su identidad de género. De hecho, esta alienación entre mente y cuerpo es lo que los transexuales experimentan desde los más tempranos años de sus vidas. Este escenario de identidad equivocada actualmente sucedió con tres pacientes no-transexuales durante 1987 en Alemania y México. Destaca cuan importante e inmutable es la identidad de género. El género no es lo que tenemos entre las piernas; el género está entre las orejas. Piense sobre cuan importante es la identidad de género para todos nosotros: es el primer dato que establecemos antes de relacionarnos con otro ser humano. A través de mi relación profesional con la comunidad transexual, he sido impresionada por su evidente inteligencia y talento. Mi impresión fue confirmada por tests psicológicos documentados en la literatura de investigación que muestra una media de cuando menos 15 IQ puntos encima de la población media. Fui además impresionada por la gran capacidad de sufrimiento que ellos han sido forzados a soportar debido a considerarse del otro sexo. Digo "sexo opuesto" en lo que creo, con muchos otros profesionales que han trabajado con transexuales durante largos períodos, que su problema es biológico más que psicológico. Han sido asignados a su género erróneamente en una sociedad basada en un conocimiento médico incompleto de lo que constituye un hombre o una mujer. Las consecuencias de esta ignorancia han resultado en vidas devastadas, sufrimiento innecesario, y la pérdida de unos importantes recursos humanos para la sociedad.



La Naturaleza del Género

Hasta hace muy poco, la asignación sexual de un niño en el nacimiento estaba basada en una mirada sobre los genitales del niño. La ciencia ha aprendido en los últimos 35 años que no puede determinarse por más tiempo la singularidad del sexo asignado a una persona sobre la base de la apariencia superficial de sus órganos genitales; de hecho, no podemos determinar por más tiempo el sexo únicamente ni sobre la base de sus cromosomas, como explicaré en breve. El dimorfismo de género, o la habilidad del organismo naciente de desarrollarse en dos géneros distintos, puede ser explicado de diferentes maneras vía los genes, los cromosomas, las gónadas, las hormonas, otros sistemas reproductivos distintos de las gónadas, características sexuales secundarias, sexo creado, y conducta sexual (identidad de género y rol de género). Lo que somos como adultos es el resultado de una sucesión multideterminante de eventos que empiezan desde la concepción y que siguen durante la crianza del niño, envolviendo todos los factores precedentes. Es el resultado de esta sucesión lo que cuenta no cómo hemos llegado aquí. Todos nos hemos convertido en hombres o mujeres por factores que están fuera de nuestro propio control. Como intentaré mostrar aquí, desde un punto de vista médico, no tenemos derecho a criticar la sexualidad de otro debido a que todos nosotros somos intersexuados en algún nivel; La Naturaleza ha hecho mujeres y hombres interconvertibles en su concepción.

Los modelos actuales de desarrollo psicosexual evitan las dicotomías como naturaleza frente a educación, genética frente a entorno, innato frente a adquirido, biológico frente a psicológico, o instinto frente a aprendizaje, a favor de un punto de vista secuencial e interactivo. El modelo médico puede ser considerado como algo parecido a una carrera o a un árbol de decisiones en que algo puede torcerse a cualquier nivel y afectar a todos los posteriores niveles de integración; un pequeño cambio a nivel genético tiene efectos devastadores a nivel de la persona en la sociedad. Como puede verse, la transexualidad es parte del espectro de los desórdenes intersexuales en humanos y es frecuentemente una estrategia para la supervivencia entre animales inferiores. Iré en breve otra vez sobre este modelo.



Sexo Cromosómico

El primer estadio es el cromosómico. Está basado en qué esperma gana la carrera de natación entre los espermas. Como la supervivencia del más apto entre los animales, aquí es entre cromosomas y genes. Es desde hace tiempo conocido que existen a este nivel errores del cuerpo. Existen muchos desórdenes intersexuales reflejando diferentes mezclas de cromosomas X e Y y sus partes. La más común y mejor conocida de esas intersexualidades son los desórdenes conocidos como Síndromes de Turner y Klinefelter. Con niños de Turner, hay sólo un cromosoma X. Tradicionalmente son necesarios dos cromosomas X para una completa feminización y por lo menos uno Y para la masculinización. Esos pacientes no tienen en su vida fetal o posterior significativas hormonas sexuales masculinas o femeninas. Por falta de los adecuados estrógenos, no desarrollan características sexuales secundarias y tienen anatonomías femeninas inadecuadas. Sin embargo, los niños Turner son identificados en el nacimiento como mujeres y tratadas como chicas. Cuando crecen, no tienen conflictos de género debido a que su cerebro prenatal permanece femenino situación que discutiremos más adelante. Otros síndromes no tienen un destino tan afortunado respecto de su género. Un niño con el síndrome de Klinefelter tiene un cromosoma X extra en adición a la pareja XY usualmente encontrada en hombres. La presencia de un cromosoma extra X tiende a debilitar el efecto virilizante del cromosoma Y, bajando la producción de andrógenos, y resultando en un estado fetal hipogonadal. Cuando esos niños maduran, no completan su organización cerebral de acuerdo al comportamiento básico masculino. A menudo tienen perturbaciones de género que van desde la completa inversión a la identidad de género -- al igual que en los transexuales -- desean vestirse con ropas de mujer, a la homosexualidad afeminada.

Por el camino de ir tirando, raramente los niños sufren con Quimerismo o verdadero hermafroditismo, 446XX-46XY de mosaico genotipo. Cerca del 75% de esos niños son tratados como chicos pero tienen ambas estructuras genitales en varias combinaciones como en el monstruo mítico Quimera. Frecuentemente menstrúan en la pubertad si no son descubiertos antes. La asignación de Género, muchas veces, depende de la identidad de género que es usualmente masculina debido a la presencia de los testículos que segregan testosterona; en lugar de tener una decisiva cirugía, algunos deciden permanecer con los dos sexos y flotar entre ellos como los transexuales, experimentando ambos lados.



Sexo Genético

Hace 20 años, siguiendo al descubrimiento de los cambios de sexo y de las inversiones de sexo en el dominio animal, se encontraron hombres y mujeres con el sexo cromosómico opuesto, p.ej., hombres XX y mujeres XY. Esto ocurre en 1:20.000 nacimientos. Esos individuos han sido estudiados con investigación genética. Esta búsqueda ha revelado que el sexo de uno es determinado por una cascada de genes iniciada por un gen llamado Factor Testicular Determinante (TDF-Testicular Determining Factor). Es la presencia del gen TDF, solamente, la que determina el sexo de uno y el desarrollo gonadal en el feto. Este gen puede hallarse en el cromosoma X o Y, convirtiendo la técnica de identificar el sexo por los cromosomas X e Y en irrelevante. De hecho, los investigadores han recientemente tenido éxito cambiando el sexo de un ratón simplemente alterando este gen bioquímicamente.

El gen TDF es considerado el responsable del síndrome de desaparición-testicular o disgénesis gonadal pura. La falta de expresión de este gen en hombres genéticos causa una regresión del desarrollo de los testículos antes de las 8 a 12 semanas de la post-concepción por lo que todas las estructuras sexuales se vuelven femeninas. Después de 12 semanas, existe una regresión parcial que resulta en un fallo testicular y en pseudo-hermafroditismo masculino. Con el aislamiento del gen candidato TDF el pasado año, se ha iniciado la investigación con transexuales para determinar la presencia o ausencia de ciertos genes en la cascada del TDF usando investigación genética. La transexualidad puede ser comprendida últimamente al nivel molecular genético como ha sido el caso de las intersexualidades --una intersexualidad a nivel genético en lugar de en los cromosomas. Han sido encontradas algunas concordancias en gemélos transexuales que pueden dar más apoyo a la causa genética: dos gemélos idénticos que crecieron de forma independiente se desarrollaron como transexuales y los trillizos de una familia todos acabaron en transexuales.



Sexo Gonadal

El siguiente paso en el árbol de decisiones es el sexo gonadal en el feto. Hasta este punto el feto es bi-potenciado y puede desarrollarse tanto como hombre como mujer. La naturaleza sin el gen TDF produce mujeres por defecto. Es la presencia de la cascada genética del TDF lo que causa a las indiferenciadas gónadas convertirse en testículos, que en su turno iniciaran la producción de andrógeno fetal. Los andrógenos fetales cambian los genitales. Lo que se habría desarrollado como clítoris se convierte en un pene. Los labios menores forman la funda del pene. Lo que habrían sido los labios mayores se fusionan para convertirse en el escroto. Desarrollándose desde la médula de las primitivas gónadas, los testículos descienden a través del forro peritoneal al escroto. De otra manera, el cortex de las primitivas gónadas se desarrollaría como ovarios. Bajo la influencia del Factor Inhibidor Mulleriano secretado por las células de Sertoli de los testículos, los conductos femeninos paramesofrénicos Mullerianos regresan y los conductos mesofrénicos de Wolffan se desarrollan en el vaso, vesícula seminal, epidimo,etc. También ocurren cambios dimórficos en el cerebro del feto para configurar la identidad de género. Los ovarios no son esenciales para el desarrollo de la mujer. Pero ambos hombres y mujeres tienen niveles de testosterona y estrógeno en su flujo sanguíneo, producidas por las gónadas y el córtex adrenal. Es la relación entre las dos lo que determina si serás un "poco chica" o un "gran muchacho". Un nivel alto de testosterona a estrógeno es esencial para el desarrollo de los genitales masculinos.. En mujeres genéticas, con hiperplasia adrenal congénita virilizante (síndrome adreno-genital), un rasgo autosómico recesivo localizado en el brazo corto del cromosoma 6, la proporción favorece a la testosterona debido al exceso de secrección de andrógenos por una hiperplasia fetal del cortex adrenal. La responsable es la deficiencia en uno de los 6 enzimas (21-à, 11-þ, 17-à hydroxylasa; 3-þ hydroxyesteroide dehydrogenasa; delta-5 isomerasa; y la cadena-espejo de colesterol de división del enzima desmolasa). Los enzimas catalizan los procedimientos de síntesis de los esteroides. Su ausencia crea un incremento en la adrenocorticotropina, una acumulación de esteroides precursores y diversión de hormonas sexuales, parecido a como cuando el agua desborda su cauce. El resultado es un clítoris groseramente alargado o incluso con aspecto normal de pene y bolsa escrotal con ausencia de testículos en la mujer. Detrás de esos genitales externos masculinos hay estructuras normales de Muller (internas femeninas). En algunos casos esas chicas eran tratadas como chicos hasta que, para sorpresa de sus familias, empezaban a menstruar en la pubertad y a desarrollar una personalidad afeminada. Esto es un ejemplo de pseudohermafroditismo en una mujer. Otras causas son la exposición del feto a los progestágenos virilizantes (que se encuentran en las píldoras anticonceptivas), danazol (una antigonadotropina) dada para la endometriosis, el dietilstilbestrol (que inhibe a la hidroxyesteroide dehidrogenasa 3-þ), testosterona exógena, y los tumores en los ovarios virilizantes.

Un defecto en hombres genéticos causa una inversión de la proporción testosterona-estrógeno del feto que produce una feminización del los genitales externos o pseudohermafroditismo masculino. La hiperplasia adrenal congénita ocurre también con las mismas seis variedades de deficiencia enzimática (especialmente de 11-þ hidroxilasa) e inheritancia autosómica recesiva. Se producen los mismos fenómenos de desbordamiento con diversión de esteroides precursores de la producción de hormonas sexuales con mujeres con esta enfermedad. Adicionalmente, existen otras dos deficiencias de 17.20 liasa y de 17-þ hidroxy-oxidoreductasa que son autosómicas recesivas y que también afectan los niveles para invertir la proporción de hormonas.

Esos chicos son tratados como chicas debido a la dificultad para reconstruir sus genitales y afortunadamente crecen con identidad de género femenina debido al bajo nivel de testosterona que ha influido en sus cerebros (como discutiremos después). A señalar cuan importante puede ser un pequeño cambio a nivel molecular, los chicos nacen algunas veces con útero, trompas de falopio, y vagina interna (las estructuras de Muller) pero con testículos camuflados donde los ovarios serian genitales masculinos externos. Un fallo en las células de Sertoli para secretar el Factor Inhibidor de Muller impide la regresión de las estructuras de Muller (útero, trompas de falopio, una vagina interna de tercera). Debido a la presencia de genitales externos masculinos, estos niños tienen una total histerectomia perinatal y crecen como chicos normales con su identidad de género masculina intacta. Hay defectos en las glicoproteinas receptoras andrógenas, resultando en un síndrome de feminización testicular (insensibilidad androgénica) en hombre 46,XY. Es llamado el síndrome de Rokitansky en mujeres 46,XX, un desorden sobre un enlace X recesivo. Son varones genéticos con niveles normales de andrógenos en el flujo sanguíneo, pero se diferencian por su apariencia normal femenina en sus genitales externos y testículos que no han descendido en el nacimiento. El andrógeno no ha tenido absolutamente ningún efecto sobre las células de esos individuos. Como que de todas maneras los testículos producen algún estrógeno, crecen como mujeres fenotípicas indistinguibles de las mujeres normales. Tienen una identidad de género femenina debido a que no hay proteína receptora para la testosterona en el cerebro para decirle que debe ser otra cosa que una mujer. La infertilidad masculina ha sido explicada como una insensibilidad parcial de este tipo a los andrógenos -- posiblemente la incompleta penetración de los genes responsables de la síntesis de las proteínas receptoras de andrógenos. Una deficiencia importante enzimática en 5-à reductasa ha permitido ver en recientes años los interiores del desarrollo del género. Esta enzima cataliza la conversión de testosterona hacia dihidrotestosterona. Esta última hormona activa el desarrollo de los genitales externos masculinos. La Testosterona diferencia los genitales internos masculinos (las estructuras de Wolffian como el Vas, la próstata, la vesícula seminal) y las características sexuales secundarias de los adultos. Los chicos con deficiencia de 5-à reductasa tienen unos genitales externos femeninos normales al nacer y son asignados y tratados como chicas. El caso de portada de 38 niños en la República Dominicana que hizo historia por "cambio de sexo" espontáneo. La sorpresa llegó con la pubertad para esos niños cuando la Naturaleza efectuó su jugada. Sus no-descendidos testículos empezaron a inundar su sangre con testosterona causando el descenso de los testículos, la fusión de los labios en el escroto y a alargarse el clítoris como un pene. De ese modo la Naturaleza completó el trabajo que había dejado inacabado. Esos chicos se adaptaron fácilmente al "cambio de sexo" y se convirtieron en hombres adaptados con sus familias. Basado en el estudio que siguió, esos chicos, considerados como chicas al nacer y tratadas como tales, diferenciaron la identidad de género antes de la pubertad. ¿Cómo pudo suceder esto?. En todos los vertebrados, la presencia de estradiol, una hormona sexual femenina, en los tejidos del cerebro causa un marcado alargamiento dimórfico del núcleo sexual en el cerebro. La hormona convierte el cerebro desde su estado femenino al masculino. La enzima aromatasa encontrada dentro de las células del cerebro convierte la testosterona que entra por la sangre en la hormona femenina estradiol catalizando el camino a la conducta sexual masculina. En presencia de testosterona, una deficiencia de la enzima aromatasa causa que el cerebro se comporte como en una chica. En los casos citados de la República Dominicana, mientras que la deficiencia de la 5-à reductasa producía una ausencia de genitales masculinos externos, la presencia del enzima aromatasa en el cerebro dio a los chicos una identidad de género masculina. Esta cuestión experimental no ha sido respuesta todavía: ¿si la conversión de 5-à reductasa en todas las otras proteínas previamente descritas están presentes excepto la aromatasa porqué el feto desarrolla genitales masculinos normales pero mantiene al cerebro del sexo opuesto? Esto puede explicar el transexualismo hombre-a-mujer y la preponderancia 3:1 sobre transexuales mujer-a-hombre. La transexualidad mujer-a-hombre ocurre probablemente por un mecanismo diferente con un camino final común; muchos tienen historias de enfermedades policísticas virilizantes en los ovarios y una exposición de progestágeno/andrógeno en el útero.

Estos errores en hormonas fetales producen errores de dimorfismo genital que pueden ser mal interpretados por el doctor en el nacimiento. Una chica puede ser vista como un chico y un chico puede ser visto como una chica. La importancia de estos sucesos son aproximadamente 1:2000 nacimientos -- bastante común. Esta inocente estimación afecta a cómo la sociedad influenciará al niño desde este punto. La percepción del sexo asignado del niño desde el nacimiento constituirá la persona a los ojos de la sociedad. Por ejemplo, vestido rosa o azul, elección del nombre, pronombres utilizados, estatus legal, convenciones sociales y una miríada de otras distinciones que inexorablemente recordaran y reforzaran en la mente del niño que es un chico o una chica. Esta omnipresente y apenas consciente fuerza cultural reforzará mutuamente las fuerzas de la biología en un niño normal.

¿Qué pasa si la identidad de género del niño es contraria al sexo de crecimiento?. Hay una anécdota que un colega me contó sobre un chico que creció diciéndole a sus padres que se sentía como una chica. Los padres pensaron que estaba loco y lo enviaron a un psiquiatra que durante años trató de curar al niño de su conflicto de identidad de género. Cuando el niño entró en la pubertad, un día vino gritando a sus padres con sangre por encima de todos sus calzoncillos. Los padres lo condujeron a una sala de emergencias donde un doctor lo examinó y anunció que el chico había tenido su primera menstruación: ella era intersexuada pero nadie pensó nunca en escucharla. Todas las evidencias apuntan al hecho de que la dirección fundamental hacia el comportamiento masculino o femenino viene dada antes del nacimiento. Es cierto sin embargo que, como la adquisición del lenguaje, el empuje prenatal hacia la identidad de género es una situación de preparación que puede ser incapaz de madurar a menos que encuentre y sea encontrado por el entorno social. Para refutar esta tesis prenatal, el único caso que los teóricos del aprendizaje social pueden señalar es el de un hombre gemelo que había sufrido la ablación de su pene por una electrocauterización mientras era circuncidado. Se decidió reasignar al chico quirúrgicamente y tratarlo como a la hermana de su hermano. Su hermano creció normalmente. La chica recibió en la adolescencia estrógenos para feminizarla como en una pubertad normal. El seguimiento a largo término por Diamond demostró claramente que la chica está teniendo severos conflictos de identidad de género ajustándose como chica e información reciente indica que ella ha sido ya reasignada quirúrgicamente como varón. En el transexual, el sentido propio individual de quienes son hombres o mujeres está constantemente en conflicto con los mensajes contradictorios que les llegan basados en la observación superficial del hábitat corporal en que ese chico madura. La tensión o la disforia de género producida por esos mensajes contradictorios crea muchos problemas psicológicos de adaptación, innecesario sufrimiento, y vidas devastadas.



La Imagen Corporal

Nuestra apariencia física es la forma en que vemos nuestros cuerpos, y la sexualidad es un componente importante en ello. Es la más concreta expresión de género. La imagen del cuerpo está co-determinada por el dimorfismo genital y cerebral en nuestro árbol de decisiones psicosexuales. Con los genitales en consonancia con nuestro género cerebral, los genitales de una persona parecen determinar lo que la imagen del cuerpo de una persona será. Sin embargo, esto lo es sólo aparentemente. Cuando los genitales no están de acuerdo con el sexo cerebral, la primacía del cerebro formando la imagen del cuerpo aparece en primer plano. Por ejemplo, algunas mujeres genéticas con síndrome adreno-genital quienes habían recibido andrógenos en el feto, discutido anteriormente, fueron descubiertas en el nacimiento y quirúrgicamente convertidas en chicas. Ellas miraban y crecieron como chicas pero aún se comportaban de forma poco femenina -- en detalle, funcionales en el vestir, atléticas, interesadas en juegos de chicos más que en juegos de muñecas, orientadas a logros en lugar de orientadas a romances. Los chicos con el síndrome de deficiencia de 5-à reductasa revelaron el cuadro opuesto -- fueron tratados como chicas pero se sentían a si mismos como hombres y se volvieron masculinos. Con los transexuales, la imagen corporal es opuesta al sexo genital debido a que el cerebro de algún modo se ha diferenciado como mujer en transexuales hombre-a-mujer y como hombre en transexuales mujer-a-hombre. Porqué sucede esto, nos lleva a la discusión del dimorfismo cerebral, el siguiente paso en el árbol de decisiones.



Dimorfismo Cerebral

En etiología animal, el trabajo de Lorenz, Tinbergen y otros han descubierto períodos críticos en el aprendizaje de la conducta. Con los gansos de Greylay, inmediatamente después de incubados, los ansarinos seguirían a su madre. Si el ansarino es tomado bajo el cuidado humano inmediatamente, seguirán al objeto que inicialmente se les presenta, en lugar que a su propia especie, independientemente de que el objeto sea humano o de madera. Este fenómeno es llamado impronta.

La evidencia desde estudios contrastados de reasignación de género en niños que tenían genitales ambiguos indican que el destino del género en prematuros bebés está bloqueado en un período crítico similar a la impronta en animales inferiores; este período está parcialmente determinado por los niveles de la hormona tiroidea. La ventana de oportunidad se cierra entre los 18 y 36 meses; un período similar al de la adquisición del lenguaje. Ambas ventanas son probablemente el efecto de la myelination, dendritificación y vascularización del sistema nervioso central completado sobre los 18 meses. En niños que crecen contrarios a su sexo biológico debido a la presencia de ambiguos genitales en el nacimiento, sobrepasado este período crítico, es más difícil intentar la reasignación de género. Además, en animales inferiores ha sido demostrado que niveles críticos de testosterona pueden producir improntas a nivel neuro-psicológico resultando en un comportamiento de sexo cruzado. Por ejemplo los barbitúricos incrementan la ruptura de la testosterona en el hígado del feto animal masculino. Cuando se desarrolla sin testosterona, el macho exhibirá lordosis y otras conductas sexuales de hembra. Una bolita de testosterona colocada quirúrgicamente en el feto de una oveja causa que crezca comportándose como un carnero con conducta de montar hacia las otras ovejas. Similares fenómenos de trans-sexo han sido descubiertos en pájaros cantores, peces, ranas y otras especies vertebradas, incluso como fenómeno natural de la vida. Los lugares objetivo para esta conducta de cruce de géneros han sido mapeados usando hormonas radioactivas en el hipotálamo.

Gorski en la UCLA, Dorner en la Alemania del Este, y otros han demostrado que los cerebros masculino y femenino son anatómicamente diferentes. El área medial preóptica, el núcleo ventromedio, el núcleo supraquismático, el área anteroventral periventricular, el tubero-hipotalámico, el núcleo amigdaloide, la estria terminalis, el corpus callosum, el córtex límbico y la cuerda de la espina lumbar difieren en tamaño entre el hombre y la mujer virtualmente en todas las especies de mamíferos incluyendo los humanos. La amígdala, que es parte del sistema límbico, está implicada en la agresión masculina en respuesta a la testosterona. El área medial preóptica es cinco veces más grande en hombres que en mujeres. A la inversa, el núcleo ventromedial es más grande en mujeres que en hombres. La testosterona actualmente incrementa el tamaño del área preóptica en ratas hembra y la castración de los machos causa la regresión de esta estructura. La testosterona agranda la cuerda espinal lumbar de forma que puede controlar la erección del pene en el macho. Los cambios en el tamaño de esas estructuras dimórficas se corresponden con cambios en la conducta sexual. Injertando tejido ventromediano de una hembra en el corresponiente lugar de un macho resulta en comportamiento de hembra en la rata macho. Similarmente, injertando del área preóptica del macho en el lugar correspondiente de la hembra se produce la aparición de conducta de macho. En hembras, la testosterona exógena estimula el área preóptica para suprimir el crecimiento del alargado ventromedial y del núcleo supraquiasmático. El estímulo de turno elimina la Hormona Liberadora de Gonadotropina (GnRH- Gonadotropin Releasing Hormone) necesario para el estrous cíclico, y establece el tónico masculino GnRH. Además, el núcleo supraquiasmático es implicado en la conducta sexual femenina estimulando la secrección pulsatil de la pituitaria de la Hormona Luteinizante. Las lesiones en este núcleo causan la secrección tónica de LH y una falta de ovulación. Una ausencia congénita de GnRH en el síndrome de Prader-Willi se caracteriza en retraso mental, obesidad e hipogonadismo. En estado hipogonádico, las hormonas sexuales son secretadas escasamente. La ausencia de hormonas sexuales masculinas causan que el núcleo suprachiasmático se agrande considerablemente durante la madurez sexual del feto. Estudios post-mortem sobre cerebros de transexuales revelan un núcleo suprachiasmático extremadamente grande (el doble del de control de la misma edad) al igual que con Prader-Willi; esto lleva a confirmar que el cerebro del transexual masculino puede haberse formado en ausencia de hormonas sexuales masculinas durante su desarrollo y que es estructuralmente como el núcleo supraquiasmático grande del cerebro de una mujer normal.

La hipótesis de Dorner propone que el transexualismo es el resultado de esta impronta en el útero. Contrariamente la variación en la proporción testosterona-estrógeno causa una diferenciación contraria del hipotálamo y de las estructuras relacionadas en el cerebro. Ello acaba en identidad de género y posterior imagen-corporal opuesta al sexo gonadal. Como la proporción de las hormonas sexuales influencian los errores del dimorfismo genital, el transexualismo aparece como un error sexual a nivel de dimorfismo cerebral. Los caminos neurológicos de un transexual se han producido en oposición al vector de diferenciación gonadal. Una vez el período crítico neuro-endocrino se cierra, el camino se cosifica y es imposible cambiarlo. Muchos profesionales han advertido que los transexuales son notoriamentre refractarios a la psicoterapia. Continúan con sus conductas de cruce de géneros como una bola de nieve hasta el punto de la reasignación sexual con una motivación y determinación que es difícil de explicar de otra manera que por un imperativo biológico.

Para resumir, la transexualidad es probablemente un error sexual del cuerpo a nivel de dimorfismo cerebral. No es una cuestión de elección. Es causado probablemente por estadios previos de diferenciación neurosexual; a nivel de hormonas fetales, la proporción de testosterona-estrógeno es descompensada debido a un defecto en el desarrollo fetal gonadal a nivel molecular. Ello puede ser determinado por la presencia o ausencia de ciertos genes en la cascada del TDF.

Cada gen produce un enzima que es responsable de la correcta transcripción genética de las instrucciones para las gónadas, hormonas, y procedimientos neurosexuales. Cuando esos son perturbados, un pequeño cambio a nivel de genes puede tener devastadoras consecuencias a nivel de la persona en la sociedad. La correcta comprensión de este fenómeno será probablemente a nivel molecular genético.



Diagnóstico Diferencial

Realizando el diagnóstico de la transexualidad, el médico debe excluir algunos desórdenes mentales que pueden presentarse de esta forma. Obviamente desórdenes del pensamiento como la esquizofrenia deben ser manejadas aparte así como desórdenes orgánicos. (Hay una asociación de transexualidad en epilepsias del lóbulo temporal.) Ocasionalmente, esquizoides, los rasgos de la frontera de la personalidad pueden se conducidos sobre la base de la historia. Los pacientes transexuales no están engañados ni son dimórficos corporales. Lo que el paciente invariablemente explica cuando dice que ellos son del sexo opuesto es que él lo siente así. Ellos no creen que son realmente del sexo opuesto. Como se ha dicho anteriormente, la medicina está investigando hasta que extensión los transexuales deben ser considerados como del sexo opuesto, es una heurística útil. Desde el punto de vista del transexual sin embargo son tratados por la sociedad sin atender a esa distinción. El transexualismo es un desorden de identidad que viene a envolver al género de una forma concomitante. No tiene nada que ver con las preferencias sexuales o el estilo de vida así como con la homosexualidad. La mayor parte de los transexuales son asexules (analoreóticos) pero son hetero- y puede encontrarse transexuales homosexuales al igual que en la población normal. No tiene nada que ver con el travestismo fetichista, masoquismo sexual, u otras parafilias. Los travestis --exclusivamente hombres heterosexuales-- obtienen satisfacción sexual de vestirse con ropas de mujer como un añadido a la masturbación y al coito. El cross-dressing en transexuales nunca es erótico, sino que sirve para corregir la disforia de género. Ni el travesti ni el homosexual tienen un conflicto de identidad de género. Algunas veces puede aparecer uno como defensa frente a la conciencia (p.ej., homosexualidad ego-distónica y travestismo auto-estigmatizado). Menos fácilmente diferenciable es el Desorden de Identidad de Género no Transexual (DM-III-R: GIDAANT - Gender Identity Desorder Non Transexual). Aquí el paciente no tiene una historia de negación de sus genitales y se siente confortable viviendo tranquilamente como transgenérica en el rol de género opuesto a su sexo gonadal sin ningún deseo de reasignación sexual.

Factores en la pubertad

Hay más contribuyentes a la identidad de género adulta en el árbol de decisiones como los niveles hormonales en la pubertad, el eroticismo en la pubertad, y la morfología pubertal. Sin embargo, en transexuales, a causa de la primacía de su organización cerebral, esos factores de la pubertad tienen poco efecto sobre la identificación cross-gender del transexual. De hecho, los transexuales persisten hasta el punto de invertir los factores de la pubertad. Algunos, obteniendo ilícitamente esterorides sexuales, previniendo los efectos de la pubertad en el habitat corporal y otras negaciones físicas del desarrollo de los genitales constriñéndolos, "enganchándolos", auto-castrándose y con conducta asexual. En algunos casos, la negación del sexo asignado ocurre tan pronto como a los tres años. Sin embargo, la mayor parte no pueden tener acceso a las hormonas y crecen en la pubertad con unos cuerpos que detestan; sucumben además a la soledad y la presión de comportarse de acuerdo a lo que la sociedad espera de acuerdo a las normas heterosexuales y los estereotipos sexuales.

Mientras sus mentes se vuelven más y más alienadas sus cuerpos, desarrollan una severa disonancia cognoscitiva que conduce a la disforia, distimia, depresión profunda y suicidio. Es razonable esperar que esos pacientes reúnan una historia de desórdenes de ánimo. En una sociedad menos polarizada desde el punto de vista de la diversidad sexual, los transexuales tendrían muchas menos psicopatologías (obsérvese a los Berdache de los pueblos indígenas que permiten a los transexuales como un tercer sexo).



Llamada a la Compasión

La naturaleza humana impregnada en la vergüenza del pecado original siempre ha necesitado un cabeza de turco. Como explica el ritual antiguo, los Judíos recogían la sangre de animales impuros y ritualmente imbuían la sangre con los pecados de sus tribus. Tomaban una cabra y vertían la sangre sobre él de forma que pudiera llevar sus pecados. Entonces llevaban la cabra lejos en el desierto y la ataban a una estaca sin comida ni agua y dejándola morir para que expiara sus pecados. Hoy somos un poco más conscientes que este --persistimos en proyectar nuestra propia vergüenza sobre otros, atacando y destruyendo aquello que no comprendemos. Jesús fue la apoteosis de un chivo expiatorio-- corderito. Los transexuales y otras minorías sexuales son hechas para vestir la vergüenza de nuestra insegura sociedad sobre la identidad de género y las preferencias sexuales; son expulsados fuera a los desiertos emocionales para morir de alienación y soledad para expiar el aborrecimiento de la sociedad de sí misma. Pero, verdaderamente, nadie está sin culpa --"dejar que quien esté libre de culpa tire la primera piedra". Algunos estigmas de la gente son ocultos o no obvios y esos individuos aparecen como normales en la sociedad. Aquellos que su estigma es fácilmente visible para todos son los que son puestos aparte. Los normales estigmatizan a aquellos que llaman su atención sobre sus propios estigmas ocultos. Los normales tienen miedo a ser descubiertos por otros y colocados aparte ellos mismos por lo que necesitan chivos expiatorios. Y por ello el miedo, la ignorancia y el odio persisten. Los transexuales son los nuevos desposeídos, lo invisible. Mientras la ciencia médica continua buscando respuestas a los problemas a mano, que hacemos nosotros --como médicos--? Será un juego? O lucharemos, de hecho, juntos en la realidad del mundo presente, activamente comprometidos en la curación física y emocional de la angustia… llevando la totalidad. ¿Cómo entonces podemos -- como sanadores -- seguir girando a espalda?. Nuestro juramento Hipocrático nos impone ser compasivos, luchar por la justicia y el respeto de la dignidad de cada ser humano. La historia también nos ha mostrado que odiar, atacar y destruir aquello que no se comprende, es parte de la naturaleza humana. No estamos, por lo tanto, compelidos a permanecer en las fuerzas deshumanizadoras de la sociedad, para luchar por la compasión nacida de la comprensión, apoyada por el conocimiento de lo que podemos realizar.

(El autor desea dar las gracias a los Servicios de Información J2CP y a su director Sr. Mary Elizabeth SSE, por el escenario de apertura)



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Traducción de: Natalia Parés Vives



Comprendiendo el Transexualismo
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El alto grado de aceptación que la mayoría de la gente tiene de su sexo es tan básico a su sentido de identidad que es extremadamente difícil comprender cómo algunas personas que tienen las características físicas de un sexo pueden de hecho creer ellas mismas que son miembros del otro.

Los individuos que sienten de este modo son conocidos como transexuales. Frecuentemente, una explicación de este fenómeno empezaría, "imagina que te despiertas una mañana y te encuentras en el cuerpo del otro sexo". Pero como ha escrito la autora transexual Kim Elizabeth en "El dilema no deseado": "no se puede comparar una experiencia con una no-experiencia". Por ello, mientras que es virtualmente imposible para un no-transexual comprender qué representa sentir esa conducta, es posible comprender como aparece esta condición y cual es la mejor forma de tratar con ella.

Con un papel mal asignado en la Obra de la Vida, los transexuales a menudo expresan sus sentimientos como ser asignado a un rol para el que no se sienten apropiados, por ejemplo tratar de ser el héroe cuando se sienten mejor representando a la heroína. De todas maneras, tienen que encajar para sobrevivir. Aprenden sus guiones y actúan la parte que les toca. Acciones y palabras que son extrañas a su verdadera naturaleza son forzadas sobre ellos debido a que corresponden a su apariencia física.

Eventualmente, como cualquier actor cuando representa un papel durante mucho tiempo, asimilan el rol al dedillo. Pueden recitar los textos, seguir todas las instrucciones de escena, y ser hombres o mujeres muy convincentes sin siquiera pensar en ello. El problema que cuando ellos abandonan el escenario, cuando están a solas consigo mismos, saben que ese papel no es el que les corresponde. Saben quienes son realmente. No quieren otra cosa que ser ellos mismos, pero no pueden sencillamente deshacerse de su vestuario y llevar una vida normal porque los vestidos son en realidad sus cuerpos.

En una teoría sobre el origen del transexualismo el sexo físico de un feto se establece al aparejarse dos cromosomas, uno por parte de cada progenitor, en el momento de la concepción, XX para mujeres y XY para varones. Sin embargo, no es hasta después que se desarrollan las diferencias físicas basadas en el desarrollo del sexo cromosómico del feto. Esas diferencias son provocadas por una infusión de hormonas. Al mismo tiempo, la identidad de género del feto, correspondiente al "sexo del cerebro", empieza su desarrollo.

De acuerdo con una teoría ampliamente aceptada que intenta explicar el origen del transexualismo, si el tiempo oportuno para ese "baño de hormonas" yerra, o si la mezcla de hormonas resulta algo defectuosa, puede ocurrir un desajuste entre el sexo mental y el físico. Así es por qué el transexualismo es frecuentemente descrito como un defecto de nacimiento. Desgraciadamente, para el transexual tratando de ganar la aceptación de los demás, este defecto de nacimiento no tiene efectos visibles. El transexual parece ser un hombre o una mujer perfectamente normal con características sexuales primarias y secundarias normales.

A diferencia de los distintivos rasgos faciales característicos del síndrome de Down, o de la carencia de control muscular causada por la parálisis cerebral, el transexualismo no puede ser detectado visualmente o por ningún otro medio. Como que la otra gente no puede ver nada que esté fuera de lugar, concluyen que el transexualismo no es un defecto físico, sino más bien un problema emocional/psicológico. Es común pero erróneo creer que con un poco de auto-disciplina, o con asesoramiento, una persona transexual puede actuar normalmente y aceptar su suerte en la vida.

No hay cura, pero existe un tratamiento. Después de décadas de intentos, los psiquiatras han tenido que admitir su derrota frente a este dilema, en todos los años en que la psiquiatría ha intentado "curar" el transexualismo, ni un solo caso ha respondido positivamente y de forma permanente. No ha sido hasta 1950 que el pionero psiquiatra y endocrino Dr. Harry Benjamin decidió aplicar ambas de sus especialidades al tratamiento del transexual. Si la mente no podía cambiar para ajustarse al cuerpo, razonó, entonces el cuerpo debía ser cambiado para adaptarse a la mente. Por primera vez, los transexuales fueron capaces de vivir con satisfacción en sus propios cuerpos. Pero la reasignación de sexo no es una cura, es meramente un tratamiento que puede prevenir otros problemas más serios como el suicidio o el abuso de substancias.

Los transexuales pasan por extensas evaluaciones psicológicas y asesoramiento profesional. Este proceso no es para convencer al sujeto de que "abandone" su transexualismo, sino para determinar si son apropiados los drásticos e irreversibles cambios del proceso de reasignación de sexo. Por ejemplo, si la persona no es verdaderamente un transexual, pero sufre en cambio de un ego con homosexualidad distónica, los resultados del tratamiento podrían ser devastadores. Un travestido equivocado, que es normalmente feliz viviendo el rol de su sexo físico pero que tiene una compulsión a funcionar ocasionalmente en el rol del otro sexo, podría también ser muy infeliz con una reasignación permanente de sexo.

Por eso, un transexual declarado debe ser evaluado por un consejero o psicólogo experimentado para asegurarse de que la transexualidad es la verdadera cuestión. Una vez se confirma el diagnóstico de transexualidad, comienza la parte médica del tratamiento. Una persona que entra en esta fase del tratamiento es a menudo denominada un transexual preoperatorio. El tratamiento hormonal ayuda gradualmente al transexual a salir de su "vestido" e ir al cuerpo que puede permitirle a él/ella mudar el "rol" y encajar en la sociedad en el que él/ella considera que es su lugar correcto. (La identificación de sexo dual se usa aquí para reconocer la existencia de ambos transexuales, hombre-a-mujer y mujer-a-hombre, NO para insinuar una identidad de sexo dual por parte de los individuos). Tras algún tiempo, que puede ir de varios meses a varios años, el transexual asume públicamente el nuevo rol de género.

El asesoramiento psicológico continua durante el proceso entero de la terapia hormonal para ayudar al transexual a desaprender un rol que él o ella ha interpretado durante varios años. Hay mucho trauma implicado en ello. El transexual necesita ayuda no solamente para aprender el nuevo rol, sino también para aprender que ahora está bien el interpretarlo. La mayoría de los protocolos de reasignación requieren vivir y trabajar en el nuevo rol por un mínimo de 12 a 18 meses antes de que se autorice la cirugía de reasignación genital. Esta fase es denominada "El Test de la Vida Real" (RLT = real life test). Ambos, paciente y psicólogo, deben estar plenamente convencidos de que la cirugía será beneficiosa, no perjudicial. Entonces, el terapeuta principal dirige al paciente a un segundo doctor, usualmente un psiquiatra, para otra evaluación que confirme que la cirugía es apropiada. Únicamente entonces un cirujano reputado aceptará al paciente.

La reasignación quirúrgica del sexo es un proceso irreversible. Debe ser llevado a cabo con extrema precaución. La profesión médica americana ha adoptado un punto de vista conservador hacia el tratamiento de la transexualidad con terapia hormonal y cirugía de reasignación genital. Sin una competente y experta evaluación psicológica/psiquiátrica, ningún médico o psiquiatra competente y ético prescribirá terapia hormonal. Sin esas dos evaluaciones, ningún cirujano de prestigio realizará la cirugía de reasignación de sexo. Estos rigurosos requisitos son para asegurar que los individuos que cambien su género no lo hagan debido a una inestabilidad mental, sino porque esa persona ha probado totalmente su estabilidad mental en el rol de género deseado.

Notas sobre las Relaciones Personales (QUE SUCEDE CON LA FAMILIA?)

Debido a su gran experiencia en actuar "normalmente", es decir, a la manera determinada por su sexo físico, muchas personas encuentran difícil de creer que la persona que han conocido durante tanto tiempo como miembro de un sexo es de hecho un miembro del otro. En casi todos los casos, el descubrimiento de la condición y los cambios físicos que acompañan al tratamiento vienen como una sorpresa para todos.

La reacción común entre los familiares y los amigos es la de incredulidad, sentimientos de haber sido engañados, y de repugnancia. Uno puede preguntar, entonces, ¿porqué querría una persona entrar en una relación bajo "colores falsos", sabiendo que puede infligir probablemente un alto nivel de sufrimiento en los demás?.

Mientras muchos transexuales saben que son diferentes desde una edad muy temprana, también sienten una intensa presión para conformarse al rol que la sociedad dice es el apropiado para hombres o para mujeres. Como resultado, el transexual algunas veces niega que él o ella sea realmente diferente.

Este proceso de conformarse y negarse a menudo implica adquirir amistades, y tipos más íntimos de relaciones personales. Un tratamiento representa un severo peaje para esas relaciones. Primero, los miembros de la familia, amigos o cónyuges intentan "curar" al transexual a través de análisis o terapia, ya que no están dispuestos a aceptar el inevitable resultado. Pero en la medida que se dan cuenta de que la curación que esperaban no es posible, la relación es sometida a una intensa presión. Cuando la relación está basada en características personales diferentes al sexo, la relación puede continuar pero con obvios cambios. Por ejemplo, un querido hijo puede ser ahora igual de querida como hija; un compañero de trabajo varón puede ser igual de competente y agradable siendo una colega mujer Es una triste realidad que muchas de esas relaciones se disuelven, algunas amigablemente- aunque con pena, mientras que otras se rompen con recriminaciones. ¿Pero qué sucede con aquellas relaciones que están basadas en el sexo: por ejemplo los matrimonios?. Muchos cirujanos exigen que los transexuales casados se divorcien antes de intervenirlos. En muy pocos casos, parejas que son tan amigos como amantes pueden permanecer juntos en una relación platónica. En varios casos recientes, los tribunales han otorgado la custodia o derechos de visita a padres transexuales.

¿Y acerca de formar relaciones después de la reasignación de sexo?. La mayoría de los transexuales postoperados no encuentran necesario informar a los nuevos amigos o amantes de que antes eran miembros del otro sexo. Esto es especialmente verdad si el transexual ha realizado una completa ruptura con su pasado. Pero después de la cirugía, algunos transexuales retoman sus vidas en el punto que la habían dejado cuando empezaron el cambio. Conservan su apellido; trabajan en el mismo empleo; incluso mantienen los mismos amigos.

Las relaciones sexuales pueden ser problemáticas para incluso el más abierto y cándido transexual. Por ejemplo, el conocimiento de que una mujer era antes un hombre puede comprometer una relación heterosexual. Pero no todos los transexuales desean una relación heterosexual después de la cirugía. No es infrecuente para un transexual postoperado hombre-a-mujer declararse a sí misma como lesbiana, o un transexual mujer-a-hombre proclamarse a sí mismo como gay. Este tipo de relaciones pueden también ser difíciles para los transexuales debido a que algunas lesbianas y homosexuales abrigan profundos prejuicios contra los transexuales al igual que los tienen la mayoría de los heterosexuales.

Finalmente, muchos transexuales no son sexualmente activos en absoluto. Este rango de orientación sexual es posible debido a que la orientación y la libido son distintas de la identidad de género. Mientras que la sexualidad de una persona es a menudo expresada a través de su género, su sexualidad no está determinada por éste.

Conclusión

Los transexuales a veces expresan sus sentimientos de ser diferentes en términos de "vivir una mentira". Si hay un fraude implicado en ser transexual, es el fraude perpetrado por el transexual antes del tratamiento. La persona que completa el tratamiento es ahora la entidad genuina. El o ella ha abandonado una vida de engaño e infelicidad. A pesar de los grandes riesgos, él o ella ha emergido como la persona que siempre había sido. Cuando conoces a un transexual, estás conociendo a una persona que sabe cómo amar, sabe cómo apreciarse a sí mismo o a sí misma y, como resultado, sabe cómo amar y apreciar a los demás. ¿Cuánta gente "normal" puede reivindicar esta distinción?.

Nota de: The Managing Director of the Harrisburg/York Chapter of Renaissance,

El término "sexo del cerebro" es aquello que tú sientes/crees es tu instinto básico. Es lo que ha nacido contigo, "tu ser", es cómo alguien sabe, sin darle a ello un nombre, que es hombre o mujer.

La transexualidad parece radicar en una situación de desorden debida a una disfunción del sistema endocrino, en el momento del desarrollo fetal. Esta condición causa un defecto congénito en el hijo. Este defecto sólo puede ser corregido satisfactoriamente con terapia hormonal y cirugía genital. Entre 1950 y 1980, esta era una cirugía experimental, desde finales de la década de 1980 hasta hoy esta cirugía, la "Cirugía de Reasignación Genital", es tan común como cualquier otra cirugía.

Traducción: Natalia Parés Vives
Tercera edición, Marzo 1998

Prefacio

Este libreto fue escrito como resumen de la práctica habitual en el tratamiento de transexuales hombre-a-mujer. No es por supuesto una introducción general a este estado: para una introducción se dirige la atención del lector al libreto "Transexualismo: Una introducción"

El libreto fue escrito como un repaso general a la practica médica actual; no se pretende que sea un texto médico. Buena parte del material que contiene está obtenido de la literatura médica existente, ampliado por las experiencias personales de alguno de los que han contribuido en este libreto. Los colaboradores incluyen tanto mujeres transexuales como psicólogos y electrologistas.

Todos los esfuerzos han sido hechos para asegurar que este artículo sea lo más completa y exacta posible, pero los editores no pueden aceptar responsabilidades por algún error u omisión.

Ó The Looking Glass Society

Este artículo puede copiarse sin alterarlo en su totalidad y distribuirlo para cualquier propósito no comercial, favoreciendo la comprensión y el bienestar de los transexuales. Copiarlo al margen de esos términos requiere el permiso escrito de la Sociedad.



Contenido

1. Introducción

2. Estándares de tratamiento

3. Diagnóstico

4. Psicólogos y psiquiatras

5. El Test de la Vida Real

6. Electrolisis

6.1 Generalidades

6.2 Control del dolor

6.3 Cuidados posteriores

6.4 Electrolisis de los genitales

6.5 Depilación laser

6.6 Pinzas de electrolisis

6.7 Kits caseros de electrolisis



7. Terapia de la voz

8. Tratamiento hormonal

8.1 Generalidades

8.2 Riesgos y control

8.3 Estrógenos

8.3.1 Valeriato de Estradiol

8.3.2 Ethinyloestradiol

8.3.3 Estrógenos naturales conjugados (Premarin)

8.3.4 Otros estrógenos



8.4 Progestágenos

8.4.1 Acetato de Medroxyprogesterona

8.4.2 Dydrogestrerona

8.4.3 Progesterona natural USP

8.4.4 Progesteronas sintéticas


9 Antiandrógenos, antagonistas del GnrH y la orquidectomia

9.1 Medicamentos antiandrógenos

9.1.1 Acetato de Ciproterona

9.1.2 Flutamida

9.1.3 Spironolactina

9.1.4 Finasterida


9.2 Antagonistas del GnRh

9.2.1 Acetato de Nafarelina

9.2.2 Acetato de Goserelina

9.2.3 Acetato de Leuprorelina


9.3 Orquidectomia Bilateral

10 Cirugía de Reasignación de Género

10.1 Introducción

10.2 Técnicas y resultados

10.2.1 Vaginoplastia con inversión del pene

10.2.2 Colovaginoplastia

10.2.3 GRS cosmética

10.2.4 Clitoroplastia


11 Cuidados de las pacientes post-operadas

11.1 Introducción

11.2 Hormonas para post-operadas

11.3 Infecciones post-operatorias e higiene

11.4 Complicaciones post-quirúrgicas

11.5 Chequeos de la salud


12 Otros procedimientos quirúrgicos

12.1 Mamoplastia de aumento (Aumento de los pechos)

12.2 Rinoplastia (remodelación de la nariz)

12.3 Condroplastia de la Tiroides (reducción de la tráquea)

12.4 Aproximación Crico-tiroidea

12.5 Otros procedimientos de cambio de voz

12.6 Transplantes de pelo

12.7 Otras cirugías cosméticas

12.8 Abrasión Dérmica y Peeling corporal




1 Introducción

Este libreto fue escrito en respuesta a percibir una necesidad entre los Médicos, consejeros y otros profesionales de la salud para actualizar un sumario de los aspectos médicos del transexualismo hombre-a-mujer.

La transexualidad es en términos relativos una condición poco común, y mucho médicos nunca han encontrado anteriormente un paciente transexual (‘TS’). La información en muchos libros de texto Médico/psiquiátricos es nimia y desfasada, especialmente a la luz de las recientes investigaciones que demuestran con fuerza una base para esta condición en la anatomía del cerebro [Swaab et al, 1995].

El lector es dirigido al libreto "Transexualidad: una introducción" para obtener un conocimiento global a la condición y términos utilizados en conexión con ello, así como una discusión sobre la etiología de dicha condición.




2 Estándares de tratamiento

Hace algunos años se estableció un conjunto de medidas como "Estándares de tratamiento" para la reasignación por medio de hormonas y cirugía de las personas con disforia de género por una conferencia de profesionales médicos, y es usado ampliamente como un conjunto de líneas maestras en la profesión médica en muchos países incluyendo UK [The Harry Benjamin International Gender Dysphoria Association Inc., PO Box 1719, Sonoma CA 95476, USA].

Esos estándares establecen una serie de ‘reglas’ para reglamentar el tratamiento de reasignación de género. Un requerimiento básico entre estas reglas es un "test de la vida real" (RLT, "real life test") de por lo menos un año vivido en el nuevo rol de género, junto con la recomendación de dos psiquiatras, previos a que se permita la cirugía. Estas son también las líneas maestras que contemplan el tratamiento hormonal.

Debe enfatizarse que los Estándares no tienen la fuerza de ley, y que son considerados ahora demasiado rígidos por muchos pacientes y profesionales. En particular los Estándares exigen un mínimo de tres meses de tratamiento con psicoterapia antes de que se inicie el tratamiento hormonal, pero muchas autoridades sobre este tema están de acuerdo que ello es innecesario para la mayoría de los pacientes. Así mismo, los Estándares piden un año mínimo de RLT previo a permitir la orquidectomia; muchos cirujanos y psiquiatras del Gran Bretaña reconocen el valor de una orquidectomia temprana en los pacientes adecuados.

Existe como mínimo dos conjuntos ‘alternativos’ de Estándares de tratamiento, promulgados por grupos con una gran entrada de clientes, que intentan proporcionar la guía adecuada y cubrirse contra las alegaciones de una mala práctica de otros profesionales, mientras son menos una ‘carrera de obstáculos’ cara al paciente. Ambos están basados en el principio del "consentimiento informado" por parte del paciente.



3 Diagnóstico

Los criterios de diagnóstico usados normalmente para la diagnosis del transexualismo (a menudo llamado ‘Desorden de Identidad de Género (GID, Gender Identity Disorder) por los psiquiatras) están tomados del Manual de Diagnóstico y Estadística de la Asociación Psiquiátrica Americana, 4ª edición, (referenciado como ‘DSM-IV’).

Sumariamente, sin embargo, las claves características del GID son:

Una fuerte y persistente identificación de género equivocado
Incomodidad persistente son el sexo natal asignado y asociado al rol de género.
Ausencia de cualquier condición de intersexualidad
Una angustia clínicamente significativa o deterioro social o funcionamiento laboral

El diagnóstico es efectuado propiamente por un Psiquiatra con experiencia en problemas de género; sin embargo un médico, psicólogo o psiquiatra general podría ofrecer un diagnóstico adecuado y dirigiría al paciente a un especialista.

Se requiere tratamiento cuando el paciente tiene además un estado psiquiátrico como la esquizofrenia. En algunos casos, estos estados pueden miméticamente actuar como el transexualismo. La existencia de un estado psiquiátrico separado no contraindica necesariamente la reasignación de género si podría ser demostrado que el GID existe independientemente de las otras condiciones. En concreto, los estados depresivos son muy habituales entre los transexuales (por razones obvias la depresión puede ser una consecuencia de una disforia de género grave) y debería ser tratada junto con el GID.

Una vez se ha realizado el diagnóstico, el especialista probablemente prescribirá tratamiento hormonal y posiblemente otros procesos como la terapia de la voz. Adicionalmente, se requieren análisis de sangre rutinarios para TS bajo tratamiento hormonal; obtener la mayoría de estos servicios es un asunto entre los pacientes GP y psiquiatras.

La principal Clínica de Identidad de Género (GIC) en NHS está ubicada en el Charing Cross Hospital, Londres. Existen algunos pocos GICs en regiones. Como se informa por los pacientes todos los NHS GICs están sobresaturados con largas listas de espera, y es una lucha obtener tratamiento adecuado a tiempo; también está ampliamente documentada la insatisfacción de los pacientes con el Charing Cross. Por esa razón muchos pacientes optan por un psiquiatra privado efectúe el diagnóstico y recomiende el tratamiento, algunos de ellos pueden pertenecer al NHS dependiendo de la política local.

Debe llamarse la atención y hacer un comentario especial sobre el tratamiento de pacientes con condiciones físicas de intersexualidad (verdadero o pseudo hermafroditismo, Síndrome de Insensibilidad Androgénica, Hyperplasia Adrenal Congénita, Síndrome de Klinefelter, etc); los estándares de atención establecen que esos pacientes deben ser tratados adecuadamente a su condición intersexual; entonces de continuar su disforia de género deben tratarse como el resto de los transexuales. A menudo no es un camino ideal: existen demasiados ejemplos de pacientes con intersexualidad que han sido asignados a un género de forma arbitraria (utilizando cirugía y/o hormonas) poco tiempo después del nacimiento, sólo para penosamente descubrir después que se hizo la elección incorrecta. Esos problemas son a menudo agrandados después por unos inútiles esfuerzos para ‘reforzar’ el sexo asignado quirúrgicamente, con hormonas o tratando la conducta. Debe tenerse el mayor cuidado en casos de disforia de género que vienen acompañados de intersexualidad física y debe requerirse el consejo de un Psiquiatra experto en Identidad de Género antes de considerar cualquier intervención.



4 Psicólogos y psiquiatras

Debe enfatizarse que el transexualismo por sí mismo no es un desorden psiquiátrico, a pesar de que puede ser un factor contributivo a otros estado psiquiátricos como los estados depresivos. Por otra parte, algunos estados de desilusión pueden actuar miméticamente como el transexualismo, haciendo el diagnóstico del psicólogo o psiquiatra experto en identidad de género necesario.

Los transexuales oscilan mucho en su necesidad de psicólogos o psiquiatras. En un extremo, uno puede ver un paciente que tiene un conocimiento detallado de su estado, ha planificado con precisión como ella va a llevar el proceso, y sólo precisa que le confirmen el diagnóstico del psicólogo o psiquiatra para iniciar el tratamiento adecuado.

Al contrario, un paciente puede tener un desorden depresivo extremo y un historial de intentos de suicidio y puede necesitar amplia ayuda de un psicólogo o psiquiatra antes o durante su proceso de cambio de rol de género.

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JAIMEVENEGAS
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Mensajepor JAIMEVENEGAS » Sab, 03 03UTC Sep 03UTC 2005. 3:08 am

FIIIIIIIIIIIIIIIIUUUUUUUUU!!!!!!!!!!! ESTO ES FABULOSO, FELICIDADES COMO ME GUSTARIA QUE EN LA SOCIEDAD SE REPARTIERA TODA ESTA INFORMACION..........


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